Este proyecto fue realizado con el apoyo del Programa Espacio Santafesino del Ministerio de Innovación y Cultura de la Provincia de Santa Fe. Convocatoria 2012

Residencia

2015 / Temporada10

Del 12 al 24 de julio. Apoya: Ministerio de Cultura de la Nación

Bernabé Arévalo (Guatemala)

CV
Nació en Guatemala, en 1984.
Estudió Artes Visuales en la Universidad Nacional de Argentina (UNA). Actualmente cursa la carrera de Curaduría en Artes en la misma institución. Asimismo, dirige el proyecto curatorial DUS-ZINE© Poscolonial Art Central & Sur América.
Fue becado por el Fondo Nacional de las Artes en la Beca Haroldo Conti-FNA 2014. También fue residente en el Museo La Ene (Energía de Arte Contemporáneo) y en la Agenicy for Spiritual Guest Work in the Service Of Viaualizing (Suiza). Ha realizado exposiciones individuales y colectivas en Perú, Chile, México, Guatemala, Argentina y Suiza. Actualmente trabaja con la curadora Carolina Escobar en el Proyecto Nomadismo y Periferia.
Vive y trabaja en Buenos Aires.

Proyecto
Me interesa hacer un recorrido en la residencia CURADORA ya que ofrece una plataforma ideológica que propone la integración de un discurso trans-media y outsider, pensar los recorridos del arte desde otros puntos de vista (los cuales transitan la posibilidad de estudiar márgenes y nuevas problemáticas) como parte de las nuevas discusiones actuales que plantean un arte que pueda esbozar sus problemáticas y experiencias históricas.
Asimismo, los discursos de un arte que transforman la idea de una única historia: la sistematización de los diálogos emancipadores entre distintas regiones como Argentina, Centro América y el Caribe, entre otras.
Mi trabajo actual transita entre la documentación crítica de los márgenes socioeconómicos, políticos y artísticos, el artista nómada, migrante. (los recorridos desde lo excluido) a partir de la imagen. La técnica de transferencia (la cual he trabajado en los últimos tres años) en distintos materiales que buscan deformar las ideologías visuales para generar nuevos planteamientos que se conviertan en una investigación desde la misma (tanto desde la materia, la estética y la teoría.
Me interesa el discurso postcolonial que se abre por medio de dichas investigaciones, el cual crea una imagen pensada como resistencia. Por ejemplo: el diálogo de la migración, el exilio, la religión, las fronteras, la geografía; todos pensados en su estado de temporalidad expresado en las obras, algo así como el tiempo expandido en el uso del espacio y el afecto.

Carolina Arias (San Martín de los Andes)

CV
Nació Córdoba (Argentina), en 1971. Pasó su infancia en Entre Ríos y estudió en Buenos Aires Licenciatura en Periodismo y Comunicaciones.
Fue becada por el Fondo Nacional de las Artes para realizar un taller de producción a cargo de Fernando Farina, Daniel García y Florencia Qualina.
Participó del Programa Federal Art Boomerang dirigido por Daniel Fisher con la intervención de Florencia Battiti, Rodrigo Alonso, y Claudio Iglesias.
Expuso en Montevideo, Uruguay y en las ciudades de El Calafate, Córdoba, Bariloche, Neuquén y San Martín de los Andes.
Participó de las residencias “Boomeroom” en Córdoba, coordinada por Daniel Fisher y Carina Cagnolo, “Aluciné” en Aluminé- Neuquén coordinada por Horacio Occhi y a talleres de Lucas Di Pascuale, Julieta Anaut e Ignacio Laxalde y Josefina Zuain.
Desde el 2001 vive en San Martín de los Andes, provincia de Neuquén, donde realiza el montaje de muestras en la Sala Municipal de Exposiciones y cogestiona MANTA taller- residencia de arte.

Proyecto
Llegué a Curadora con la intención de buscar nuevas formas de abordar la pintura y realizar acciones partiendo de sensaciones que me inquietan: la posibilidad de desaparecer, la levedad y el peso.
En la residencia lo primero que me llamó la atención fue la pileta llena de plantas acuáticas. Pensé en Ofelia, en flotar en el agua helada. Me preguntaba, ¿puedo sentir la levedad? Esta fue la primera acción de una serie en donde busqué quedar suspendida, sentirme más ligera que el aire. Levanté el cuerpo de la tierra, sobre árboles, y pude distanciarme del terreno.
También hice pinturas en pequeño formato buscando nuevas maneras de trabajar con el color y realicé ejercicios presentados por mis compañeros: Regina me propuso pintar la toalla que me cubriría al salir de la pileta y luego hacer que esa toalla se transformara en la vegetación del agua. Manuel me dio “Instrucciones para volver a pintar”, partiendo de un poema de Alejandra Pizarnik.
Todo lo transcurrido en esos días fue enriquecido por el intercambio con Cintia, Maxi, Leo, Regi, Manu y Bernabé, con quienes trabajando entre mates y tragos compartimos experiencias y maneras de ver el mundo.

http://mcaroarias.blogspot.com.ar/

Regina Calcaterra (Buenos Aires)

CV
Nació en Buenos Aires (Argentina), en 1989.
Se recibió de Licenciada en Marketing orientándose al área cultural y artística. Durante su adolescencia concurrió al taller de la escenógrafa y artista plástica Ana Armendariz. Estudió fotografía en el FotoClub Nacional y asistió a cursos y seminarios en centros culturales para formarse en diversas disciplinas como el dibujo, la composición del color, historia del arte, creatividad, la escritura y pensamiento lateral (Centro Cultural Rojas, Asociación Amigos del Museo Nacional, ESEADE).
Del 2010 al 2013 formó parte del “Taller para Jóvenes Artistas” en la Fundación Roux. Desde el 2014 asiste al taller y a la clínica de arte de Diana Aisenberg. Asimismo, participa del espacio de debate “Mesa Redonda” en la Galería de arte Mock y en el laboratorio de experimentación “Para fabricar fuego” en Lila Gallery a cargo de Gimena Castellón Arrieta y Ezequiel Montero Swinnen. Trabajó en la galería Quimera del Arte como coordinadora del espacio.
Actualmente vive y trabaja en Buenos Aires.

Proyecto
Durante la residencia en Curadora desarrollé un proyecto que busca redefinir el concepto de templo a través del transitar el territorio, indagando el concepto de sagrado en un espacio delimitado. Para ello fui habitando la zona de Rincón, tomando ciertos objetos encontrados en el andar que funcionan como indicios de la naturaleza en interacción con las personas. Dichos objetos aislados de su ambiente habitual me permitieron desocultar información y brindar señales que reflejen la cualidad de sagrado de la naturaleza en la región.
Cada uno fue tomado como una pieza única de la investigación y su esencia inmaterial bordada con hilos de colores sobre el papel. A partir de cada ficha técnica-poética de los elementos, reconstruí un recorrido que refleja el uso de la intuición como brújula para reconstruir una cartografía emocional.
Paralelamente, con los mapas impresos de la región, exploré el concepto de paisaje a través del recorrido, entendiéndolo no como una materia inerte sino como una concepción cambiante y compartida por un grupo social. En este sentido, personifiqué el rol del artista como testigo y arqueólogo de una historia y de las transformaciones que transita el lugar.
Durante el andar cotidiano recolecté restos de panales de abeja que fueron usados para reconstruir un albergue. Mediante esta obra busqué entender al objeto panal como lugar natural de la función de habitar y de producción. Un espacio de convivencia y de trabajo colectivo dentro de un hábitat delimitado. Con las huellas encontradas en el bosque de Rincón, y mediante capas superpuestas y puntadas con hilo intenté regenerar la armonía de las células nerviosas que expresan el vivir natural. El panal reconstruido como imagen de lo que la residencia significó: una experiencia de intercambio, de habitar, de construcción y de enriquecimiento constante. Obras que se unen a partir del encuentro.
El eje de las obras fue explorar la erosión de la propia naturaleza y el descubrimiento, a partir del recorrido, de las marcas que dejó otro tiempo. La superposición, el collage y el bordado fueron las herramientas utilizadas para ampliar el territorio sagrado.

http://www.reginacalcaterra.com.ar/
https://www.facebook.com/ReginaCalcaterraArte

Manuel Quaranta (Rosario)

CV
Nació en Rosario (Santa Fe, Argentina), en 1979.
Desde muy joven la multiplicidad de intereses que tenía fue una posibilidad de experimentar distintas disciplinas (Ingeniería, Periodismo, Ciencias Políticas, etc.) hasta que finalmente en el año 2002 encontró lo que, sin saber, buscaba: Filosofía.
Hoy es Licenciando y Profesor (U.N.R) y en el mes de noviembre defenderá su Tesis de Maestría en Literatura Argentina; desde el 2009 se desempeña como docente en la Facultad de Psicología. Ha publicado artículos en revistas académicas y culturales, además de ser colaborador frecuente en la sección contratapas de Rosario/12.
En julio de 2015 publicó su primer libro: “La muerte de Manuel Quaranta” (Baltasara editora). La novela está atravesada por varios registros narrativos y constituye, entre otras cosas, una parodia del género autobiográfico. Podría enmarcarse dentro del género autoficción.
En el 2013 comenzó a investigar la relación entre texto e imágenes, produciendo algunas acciones cercanas al arte de los medios (plataforma Facebook) con la colaboración de diferentes artistas del país y desde el año pasado ha estado trabajando en varios proyectos artísticos entre los que se destacan la serie La naturaleza no existe.
Recientemente ha sido seleccionado para exponer durante el 2016 en el espacio de arte contemporáneo Espiria (Rosario) y fue becado por el Fondo Nacional de las Artes para participar en el taller La basurita (2015) coordinado por Claudia del Río y Carlos Herrera.

Proyecto
En la convocatoria para Curadora (abierta también para escritores) presenté dos proyectos: primero, escribir una serie de textos (ensayos, relatos, un híbrido) sobre la artista Mariana Telleria que intentaran dar cuenta de un hilo conductor que para mí existe en buena parte de su producción: la búsqueda de Dios. ¿De qué Dios? En segundo lugar quería indagar in situ acerca de la tercera parte de mi proyecto La naturaleza no existe, titulada “La naturaleza”; justamente el espacio de esta residencia, por su ubicación, era el indicado para mi objetivo.
Llegué, entonces, a Rincón.
Caminé, pensé, percibí, escribí textos sobre Telleria, textos que todavía requieren más trabajo, más indagación, más escritura, pero me voy con imágenes, conceptos y dudas que sigo teniendo: ¿Qué Dios busca Mariana?
Durante esas caminatas, temprano bien temprano, o al caer la noche, o también en la noche misma, tomé una enorme cantidad de fotografías que me permitieron reflexionar sobre el concepto de naturaleza y todo lo que lo rodea: el lenguaje, la mirada, el humano.
Por último, y fuera de cualquier proyecto establecido, me encontré habitando un espacio inédito con un grupo de artistas muy generosos y sensibles que me abrieron nuevas perspectivas que, por venir de un campo diferente, no tenía como horizonte.
Y la residencia terminó con un interrogante que quizás permanezca abierto durante mucho tiempo: ¿soy el artista que me propuse?, ¿qué tipo de artista pretendo ser?